CONTRASTES

España es un país de contrastes, sin duda alguna. Lo ha sido siempre, ya se sabe, el sur y el norte, playas y montañas, diferentes climas, idiomas, culturas. Y en otro tipo de contrastes ha sido muy rica también, desde que el mundo es mundo. Lo sigue siendo. Ahí van unos cuantos ejemplos:

Si tú te vas de tu trabajo, no te pagan ninguna indemnización. Y si te vas por haber metido la zarpa en la caja de los duros, puedes tener que pagar la indemnización tú. Pero si cierto presidente de cierto órgano judicial se tiene que ir por haber escamoteado unas decenas de miles de euros para irse de vacaciones, se le paga una indemnización. Y de 208000 euros, nada menos. Así cualquiera.

Por otra parte, tengo un colega que cobra una pensión de discapacidad, y cuando encuentra algún curro le suspenden la pensión, porque no es compatible con lo que pueda cobrar currando. Supongo que sería un despilfarro pagarle los 300 y pocos euros al mes junto con los 500 ó 600 que pueda ganar currando. No es plan de hacer rico a nadie. En cambio, ex-presidentes y ex-diputados y el tipo del ejemplo anterior sí que pueden compatibilizar sus pensiones con otras pensiones y con indemnizaciones y con salarios y con lo que sea. Y eso que creo que sus pensiones son un poco superiores a las de mi amigo.

Otro, a ti si la lías en el curro excusas como “yo no sabía nada” o “yo es que no decidía nada” no te sirven. A los que limpiaron (por dentro) las cajas de ahorro sí que se las aceptan. Y a la infanta Cristina, también.

Hablando de curro, cuando yo curraba (qué tiempos dorados) solía cobrar entre 700 y 800 euros mensuales (con las pagas extras prorrateadas, no os creáis). Creo que un poco más le pagan a Rajoy de dietas (a mayores del sueldo y de otras mamandurrias) por eso de que tiene la casa familiar un poco lejos de Madrid y se ve que tiene que buscarse un alojamiento porque no nos quiere desgastar la Moncloa, él que es tan austero. Otro contraste.

El rey, a todo esto, se ha rebajado el sueldo un 7%. A los parados les han recortado la prestación un 10% y les ha dejado de pagar la Seguridad Social el 65% de la cotización (vamos, otros 20 a 30 euros menos al mes). A los empleados públicos les han rebajado un 23% entre unas cosas y otras. A los empleados del sector privado, de media, les han caído los sueldos cerca de un 25%. Y a los que han ido al paro o han tenido que cerrar un pequeño negocio, un 100%.

Más contrastes. Si a ti tu padre te deja al morir un huerto con tres hileras de patatas y un chamizo para guardar las herramientas no te libra de pagar el IBI ni Perry Mason. Ahora, cualquier terrateniente se las puede arreglar para que la UE le pague una subvención por no plantar nada, a poco que ande listo. Y si quien hereda (o se queda como le cuadre) las tierras (o una casa, o un edificio, o veinte edificios, o un palacio, o dos, o…) es la Secta de los Hombres de Negro (y alzacuellos blanco o amarillento según la higiene personal de cada individuo de la especie), no tienen ni que andar listos para no pagar ni medio céntimo. Y para llevarse un buen pellizco al año, para sus cosas.

A los bomberos de Castellón les quieren sancionar por comer unos bocatas de chorizo en la calle vestidos de uniforme, y me pregunto si será por papearse, entre pan y pan, a unos cuantos parientes de la politicada local.

A las mujeres de los mineros las expulsan del Parlamento, y eso que no insultan a nadie. A otra mujer (por llamarle algo) no la han expulsado de sitio alguno aunque en el propio Parlamento nos mandó a jodernos a los parados.

Otro contraste. Los del fútbol al parecer batieron un récord de nosequé triple corona, y les han dado una pasta gansa libre de impuestos. Los parados hemos batido hoy el récord histórico, nos acercamos a los 6 millones, incluso con posibilidades de aupar a España al récord mundial, en cantidad y calidad (anda que no hay parados con dos carreras, o con 25 años de experiencia laboral, o con cuatro idiomas…), de parados y nos dan…un poco mierda pinchada en un palo. Y puesta a secar.

Otro contraste, y cada vez mayor, es la diferencia abismal entre lo que ocurre en la calle y los que nos cuenta el NO-DO, perdón, el Telediario. Pero esto está por resolverse. De hecho, RégimenTVE ha tomado medidas: J.Ramón Lucas, a la puta calle. Toni Garrido, a la puta calle. Los de Amar en tiempos revueltos, a la puta calle. (Ana Pastor, la de los desayunos, no, porque la salvó el tener una epifanía liberalcristiana justo a tiempo). Supongo que será para garantizar el pluralismo.

O para dar un paso más hacia el “ansiado” récord mundial de parados…

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MÁS CARA QUE ESPALDA

Perdieron dinero (ajeno, claro) a manos llenas por avaricia, por torpeza o por una mezcla de ambas. Engañaron a todo el que se dejó. Mintieron para poder asignarse sueldazos obscenos e indemnizaciones desproporcionadas (para el caso de que tuvieran que salir por patas después de hundir el barco). Por sus chanchullos nos han colado, a escote, la obligación de pagar una deuda de cientos de miles de millones de euros. Incluso ahora, se atreven a seguir a dejando gente en la puta calle por impagos que, comparados con lo que ellos han hecho “desaparecer”, no llegan ni a insignificantes.

Y ahora, además, comparecen, como haciendo un favor, y dicen que la culpa no es suya.

El uno afirma que “no hay que buscar chivos expiatorios”. Y coño, claro que no hay que buscar chivos, ¡si tenemos a los cabrones ante las narices!

El otro dice que está satisfecho porque “siempre hizo las cosas bien”. ¡Se ve que el dinero se perdió solo y que las quiebras de las cajas son catástrofes naturales cíclicas que nada tienen que ver con la actuación humana, como el cambio climático! (según el primo de Rajoy, al menos).

El de más allá afirma que “nunca decidió nada, porque no podía”. (Y si no podía decidir, ¿qué cojones pintaba ahí? ¿Y quién decidía? ¿Fu Manchú?). Y se niega a hablar de la estafa de las preferentes, o de las prejubilaciones millonarias (la suya incluida), porque “no es momento de mirar al pasado”. ¡Lo dirá porque ya tienen pensado montarnos más estafas en el futuro!

En todo caso, todos vienen a decir que la culpa de todo no es suya, sino del otro, de Maroto, o del de la moto. Todos lo han hecho todo bien, nadie sabe nada, y todos estos se llevan su tajada como si tal cosa mientras nos pasan a los que sí que no podíamos decidir una puta mierda la factura de las copas, las lumis, la farlopa y los platos rotos.

Tener más cara que espalda, se le llama a eso. Parece ser una malformación común en ciertos sectores especialmente “honorables” de la sociedad.

Y es contagioso.

También lo ha pillado uno que dimitió por irse de vacaciones con tu guita y con la mía y que no solo no va a devolver un duro, sino que de regalo va a llevarse una jubilación de magistrado y una pensión de alto cargo. Y compatibles entre sí.

Y otro que se ha negado a escuchar la oferta del sector minero para llegar a un acuerdo que no obligue a rehacer los presupuestos ni a darle muerte (todavía) al sector. Y ha tenido los huevos, para defenderse, de decir que cómo va a aceptar acuerdo alguno si también le ha cascado un recorte tremendo al turismo. ¡Lo dirá por presumir! Con un par de ellos, sí señor, como quien dijera “no se queje señora, que a usté le mango el bolso pero a su vecina le he chorao una tele”.

Vamos, que tienen cara para regalar. Más que espalda.

Y dan unas ganas de partírsela…