MATEMÁTICAS

10.000, éramos las personas en la marcha nocturna de los mineros por León.

4, son las camisetas a favor de los mineros que la autoridad incompetente hizo desalojar del Congreso. Supongo que daban la nota junto a los trajes de 1500 euros que allí se estilan.

0, es el dinero disponible para las cuencas mineras, según el ministro Soria.

100.000, son los millones de euros que van a recibir los bancos y cajas que están endeudados por sus chapuzas y apandamientos.

47, son los millones de personas que van a pagar, lo quieran o no, por ese regalo que recibe la banca.

5 y medio, los millones de españoles a los que nadie nos da un empleo, a pesar de esa maravillosa reforma laboral que iba a dejar el mercado laboral como una patena (decían algunos).

300.000, son los euros que cada futbolista de “La Roja” se va a llevar (sin dejarnos un duro en impuestos, oiga) si llegan a ganar la Eurocopa.

357 euros, es la cantidad con la que (mal)viven muchos pensionistas en España.

13, son los sueldos que se ha puesto a sí misma mi tristemente célebre paisana Isabel Carrasco.

50, son los euros que le cuesta a un portugués ser atendido en Urgencias (y cuando las barbas del vecino veas pelar…).

Más de un millón, son las familias en las que ya no entra un duro (perdón, euro, al menos de momento) en este fabuloso país nuestro.

11.000 millones, entre pitos y flautas, es lo que la iglesia católica recibe (pagos de aquí, exenciones de allá) del Estado. De todos nosotros, vamos.

X, símbolo universal de la incógnita, es la cantidad pecuniaria de la que dispone el monarca para sus muletas futuristas y sus cacerías y sus cosillas.

Luego dicen que la Economía y la Política no son ciencias exactas.

¡Si son matemáticas puras!

Lo único, que no cuadran las cuentas.

PON LA CRUZ

Ahora que andas a vueltas con la declaración de la renta, y para el caso de que no la hayas presentado todavía, son horas y pasan de serlo de que decidas dónde vas a poner la dichosa cruz. Iglesia católica, fines sociales, ninguna de ambas. Es una difícil decisión.

Pensemos en la iglesia católica, por tantos motivos. Por tantos.

Por tantos bienes inmuebles por los que la iglesia no paga impuesto alguno.

Por tantas personas que se infectan de SIDA por seguir el cristiano consejo de no utilizar preservativos.

Por tantos bebés arrancados de los brazos de sus madres por monjas fanáticas.

Por tantos niños sobados o violados impunemente por curas babosos.

Por los curas babosos antes mencionados, protegidos por el manto de silencio de la santa madre iglesia.

Por tantos siglos de perseguir con saña a ateos, librepensadores, científicos, judíos, protestantes, musulmanes, animistas, herejes, homosexuales, madres solteras, y un largo (muy largo)  etcétera.

Por tantos motivos.

Pon la iglesia católica en la cruz.

Y luego, la cruz ya la pones donde quieras.

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DEMASIADA INVESTIGACIÓN

Me entero de que unos científicos españoles que trabajan en un proyecto que con suerte podría acabar suponiendo una cura para el SIDA están teniendo serias dificultades para seguir con sus investigaciones porque, como ya sabemos todos, “no hay dinero” (para estas cosas, se entiende).

Parece que en el Ministerio de Ciencia, y en el gobierno en general, consideran que en España se investiga demasiado.

Lo que no me queda claro es si se refieren a la cura del SIDA, a las cuentas de Bankia, a los curas pedófilos o al robo de bebés.

Y aquí estoy, con la intriga.