CARROÑA

No solo cobrarán las medicinas, subirán el IVA, impedirán el acceso de los pobres a la educación y favorecerán los EREs. No se contentan con condenarnos al desempleo eterno o a las chapuzas en negro. No les basta con eso, sino que ahora los hijos de la gaviota, siguiendo órdenes de la Loba del Deutsche Bank y sus cachorros, van a recortar (más) las prestaciones por desempleo. Como si las míseras ayudas a los parados que han cotizado lo suficiente (porque, en efecto, en España las prestaciones por desempleo son básicamente contributivas) fuesen la ruina del país. Como si la gente que no encuentra un empleo fuese una horda de pícaros que se dedican a darse la gran vida con 500 ó 600 euros riéndose de los contribuyentes.

Y lo he visto claro como el agua. En términos socioeconómicos, estamos muertos, sin trabajo decente, sin esperanzas de obtenerlo, con unos servicios públicos menguantes, ahora con pagas aún más insignificantes, condenados por tanto a vivir de la caridad familiar, del sablazo a los amigos, de los alimentos comprados por todos que los adláteres de los curas reparten con aire condescendiente. Somos , cada vez más, como una columna de muertos vivientes reptando por calles, plazas y descampados. Y sobre nuestras cabezas vuelan en círculos buitres y gaviotas dispuestas a comernos la poca chicha que nos queda sobre el hueso. Somos carroña, nada más que carroña que apañar hasta dejarla completamente seca, para dejarla luego pudrirse y reducirse a polvo que el viento dispersará.

Y yo pienso, y digo desde aquí, que no lo toleremos, que intentemos espantar a pedradas a esas aves carroñeras, que peguemos fuego a sus nidos, que no toleremos estas agresiones ni un día más. Que nos unamos a los que ya están luchando con un buen par de cojones (y sí, hablo de los mineros, ¿de quién si no?) y no nos dejemos devorar sin resistencia.

Es nuestra única posibilidad de volver a la vida, o al menos de no servir de carroña a los buitres. Y a las gaviotas.

DICEN ELLOS

Dicen ellos que si los españoles no eludiéramos el pago del IVA no tendrían que subirlo. Teniendo en cuenta que los currantes, parados y pensionistas no tenemos forma humana de no pagar el IVA, me pregunto por qué no se castiga tributariamente a los que sí pueden escaquearse en vez de hacer pagar a justos por pecadores.

Dicen ellos que con la reforma laboral se van a crear muchos puestos de trabajo. Yo, de momento, lo que he visto son personas despedidas gratis por caer enfermas, o aceptando condiciones de esclavitud por miedo al despido.

Dicen ellos que los pensionistas abusan de las medicinas. Me pregunto cómo es posible eso si esas medicinas tiene que recetarlas un médico: tal vez insinúan que los médicos son imbéciles, o que tienen un tinglado de tráfico de medicamentos a medias con las abuelas y los discapacitados. Dicen ellos que la sanidad pública no puede seguir cubriéndolo todo, y me pregunto qué entienden por todo dado que la sanidad pública no ha cubierto desde que yo recuerde las gafas de ver, los empastes de muelas, y en la mayoría de los casos, tampoco “tontás” como la rehabilitación o la psicoterapia. Dicen ellos que tienen que dejar sin atención sanitaria a los “extracomunitarios” porque hay extranjeros que vienen a operarse a España de gorra, y me pregunto por qué castigar a los africanos o colombianos por las operaciones de cadera de los jubilados alemanes e ingleses.

Dicen ellos que la minería del carbón es el sector que más dinero público recibe, y me pregunto si se han olvidado de la existencia del sector financiero. Dicen ellos que los mineros cobran 2100 euros por estar en casa tocándose las narices, pero el hecho es que yo conozco varios mineros en activo que cobran menos de 1000 euros al mes (por una jornada completa, sí). Dicen ellos que los mineros son violentos, pero lo dicen mientras mandan a los GRS entrar en los pueblos blandiendo porras extensibles y tirándole pelotas a todo lo que se mueve.

Dicen ellos que el “rescate” no lo vamos a pagar los ciudadanos. Pero lo dicen mientras quitan becas, cobran medicamentos, desmantelan los servicios públicos y amenazan a los parados con quitarles las míseras ayudas que (algunos de ellos, no todos ni mucho menos) reciben.

Dicen ellos, entre otras muchas cosas, que sin estas medidas la economía no podrá crecer en un futuro. Y a lo mejor es hasta verdad, pero se les olvida matizar cuál es la economía que esperan que crezca, así que lo haré yo. Es la suya.

La de ellos.